Población humana

La población humana comenzó a instalarse en poblados hace unos 10 000 años. Sumarían en ese momento entre cinco y diez millones de personas, un número que no afectaba de forma importante al ecosistema. A partir de entonces el crecimiento de la población fue gradual, pero relativamente lento hasta llegar al siglo XX en el que este crecimiento se ha acelerado. 

 Al crecimiento en población se ha unido el progreso técnico que nos ha dotado de una capacidad de modificar el ambiente desconocida hasta hace unos cien años. Selvas que tardaron miles de años en formarse o depósitos de petróleo que se acumularon a lo largo de millones de años están siendo consumidos en el transcurso de una sola generación. 

¿Qué influencia tiene el crecimiento de la población en la degradación ambiental? ¿Cómo está relacionada con el desarrollo? ¿Qué se puede predecir de su evolución en el futuro?. Estas cuestiones y otras similares son las que analizamos a continuación 

Crecimiento de la población mundial

Hace unos 2000 años se calcula que los habitantes de la Tierra serían unos 200 millones y no fue hasta 1804 cuando se llegó a los 1000 millones. A partir de entonces, según los datos de NNUU (Naciones Unidas) la marcha de la población fue:

1000 millones

1804

2000 millones

1927 (123 años después)

3000 millones

1960 (33 años después)

4000 millones

1974 (14 años después)

5000 millones 

1987 (13 años después)

6000 millones

1999 (12 de octubre) (12 años después)

Hasta 1968 la población mundial fue creciendo cada año más que el anterior. A partir de ese año la población sigue creciendo pero lo hace más lentamente cada vez..

Las Naciones Unidas, y otras instituciones, hacen estimaciones de cual será la población en el futuro. Los datos que se dan para los próximos diez o veinte años son bastante fiables. A partir de ahí ya es muy difícil hacer predicciones y las que se dan tienen muy poco valor. Según las predicciones medias de la División de Población de NNUU, las estimaciones son:

6000 millones

1998 (11 años después) (ha sido un año más tarde

7000 millones

2009 (11 años después)

8000 millones

2021 (12 años después)

9000 millones

2035 (14 años después)

10000 millones

2054 (19 años después)

11000 millones

2093 (39 años después)

 Según estas previsiones la población se estabilizaría en unos 11500 millones; pero de hecho se está dando una disminución claramente más rápida que la que las NNUU preveían y ya se está hablando de estabilización de la población en menos de 11000 millones.

Las grandes diferencias

Bajo las cifras de crecimiento del conjunto de la Tierra se esconden grandes diferencias de ritmos de crecimiento y de situaciones de población

 a) Países desarrollados.- El crecimiento de la población en los países desarrollados se ha frenado mucho en las últimas décadas. 

El índice de fecundidad es el mejor indicador de la situación de un país en relación a la demografía. Indica el número de hijos por mujer en ese país según los datos de nacimientos recogidos ese año (ver Para saber más: Demografía). Debe ser de 2,1 al menos para asegurar el reemplazo de una generación por la siguiente. En ningún país desarrollado se llega a esta cifra, estando en algunas regiones por debajo del 1,0, lo que indica que si continua así, empezarán a disminuir su población muy pronto.

Esto se refleja en las pirámides de población de estos países con bases estrechas y cimas proporcionalmente anchas que significan que la proporción de jóvenes en estas sociedades irá disminuyendo. En la actualidad, mientras la media mundial de la relación entre menores de 15 años y mayores de 64 años es de 32/6; en Europa es de 19/14.

 b) Países no desarrollados.- En los países no desarrollados la situación es totalmente distinta. El 90% del crecimiento de la población del mundo ocurre en estos países que tienen índices de fecundidad de entre 2,5 y 6.

Dentro de estos países las situaciones son también muy diferentes. Los índices de natalidad más elevados son los de Africa con un 5,8 de media. Varios países africanos, casi todos los de Iberoamérica y muchos de Asia han disminuido muy notablemente sus índices en los últimos años y se han situado en valores de entre 2,5 y 4,5. Países muy poblados, como la India, que se han situado en el 3,9 o Brasil, en 2,6, siguen descendiendo. China, Tailandia, Corea, Argentina, Chile, están acercándose a los valores de los países occidentales y otros como Japón Corea del Sur o Taiwan están ya por debajo de la tasa 2,1 de renovación de generaciones.

En resumen se puede concluir que:

  • el crecimiento de la población mundial se da, principalmente en los países en vías de desarrollo; 
  • el descenso del ritmo de crecimiento es notable en todo el mundo, mayor incluso del que hace unos años se preveía; y 
  • factor a tener en cuenta en algunos países desarrollados es la disminución de población que empezará a producirse en ellos muy pronto. 

Demografía

La Demografía es la ciencia que estudia la población. Los demógrafos recogen información sobre la población humana actual y del pasado y hacen predicciones sobre su futuro.

Una de las dificultades en el trabajo de los demógrafos es recoger buena información. En los países desarrollados las fuentes de información son bastante buenas, en general, pero en muchos países en vías de desarrollo no son tan de fiar. Así, por ejemplo, las NNUU (Naciones Unidas) señalaban en 1991 que Nigeria tenía una población de 122,5 millones de habitantes, pero el último censo, hecho con mejores métodos, ha reducido esta cifra en ¡34 millones¡.

Las predicciones de como será la población dentro de unos años son también especialmente difíciles. Son de fiar las que se hacen a plazos cortos, pero a medio o largo plazo (más de 25 años) tienen muy poco interés, porque sus posibilidades de error son muy grandes.

Componentes de la Población.-

En el estudio de una población interesan tres componentes: nacimientos, fallecimientos y migraciones (emigraciones e inmigraciones). Los parámetros más útiles para el estudio de la población son:

 Tasa de natalidad.- Es el número de nacimientos que se producen en un año por cada mil habitantes de ese país. Así, por ejemplo, en España, en 1995 la tasa de natalidad fue de 8,7, lo que quiere decir que por cada mil habitantes nacieron 8,7 niños.

 Indice de fecundidad.- Es el número medio de hijos por mujer. Para que se asegure el reemplazo generacional y la población de un país se mantenga, debe ser del orden de 2,1, lo que quiere decir que cada matrimonio (dos personas) debe tener 2,1 hijos. Se añade el 0,1 para contrarrestar la mortalidad infantil.

El índice de fecundidad de un país indica cual es el comportamiento que están teniendo sus habitantes con respecto al número de hijos por mujer (por matrimonio, por tanto). Así, el índice de fecundidad en España en 1995 que fue 1,2, indica que los españoles tuvieron un número tal de hijos ese año que supone que cada mujer tendría en su vida 1,2 niños/as si este comportamiento se prolongara. Si el índice se estabilizara en este valor la media de hijos de la familia española llegaría a ser de 1,2.

Se llega a este índice calculando primero el número de hijos por mujer que han tenido las mujeres de 15 años, las de 15, las de 17,…… hasta las de 45 años (se asume que la edad reproductora es de 15 a 45 años). Se suman todos esos valores y resulta el número de hijos que tendría la mujer teórica que se comportara a lo largo de toda su vida reproductora como lo han hecho las españolas ese año. Ese número es el índice de fertilidad. (Ejemplo con números imaginarios) 

Edad (años)

Nº mujeres de esa edad en el país

Nº de hijos que han tenido ese año las mujeres de esa edad

Nº de hijos por mujer de esa edad

15 

254 321 

220

0,000865

16

236 987

160

0,000675

17

271 982

1320

0,004853

 

 

 

 

(se haría igual con todas las edades hasta los 45 años)

 

 

 

 

43

263 457

28500

0,108180

44

278 658

3020

0,010838

45

284 569

1150

0,004041

Indice de fecundidad 

1,2 

Tasa de mortalidad.- Mide los fallecimientos por cada mil habitantes en el año de que se trate. No es una buena medida del nivel de salud de una población porque depende mucho del grado de envejecimiento. Una población envejecida tendrá tasa de mortalidad alta aunque sus condiciones sanitarias sean buenas

 Pirámides de edades.- Son representaciones gráficas en las que se representa la población repartida por edades. Reflejan muy bien la historia de esa población: epidemias, guerras, etc. y es útil para predecir el futuro. 
 
 

Migraciones

La emigración huyendo de la pobreza ha sido normal en toda la historia de la humanidad. Los habitantes de los países desarrollados no debemos olvidar que durante el siglo XIX más de sesenta millones de europeos, sobre todo campesinos, se desplazaron a Norteamérica y otros lugares en busca de mejores condiciones de vida. Desde España la emigración fue principalmente hacia Sudamérica. En el siglo XX , entre los años cincuenta y los setenta, un gran número de trabajadores de España, Portugal. Grecia, Turquía, etc tuvieron que emigrar hacia los países del centro y el norte de Europa. La crisis económica de los años setenta redujo la entrada de inmigrantes aunque ahora se ha reanudado desde los países del este europeo y los del norte de Africa, principalmente.

Los países con pirámides jóvenes, con mucha población menor de 15 años, y que han fracasado en sus políticas de industrialización y desarrollo, tienen muchas personas obligadas a una emigración forzada. Es la situación del norte de Africa que Europa contempla con preocupación y la de la emigración procedente de Iberoamérica hacia Estados Unidos. Los países desarrollados están reaccionando ante esta presión emigradora con medidas restrictivas y reducciones de los cupos de entrada.

Causas de la situación demográfica

La explicación de los grandes cambios poblacionales en estos últimos decenios es compleja. Algunos de los fenómenos que los explican son: 

  • Disminución de la mortalidad.- El aumento "explosivo" de la población en el último siglo no ha sido debido a que haya aumentado la tasa de natalidad sino a que ha disminuido mucho la mortalidad, especialmente la infantil. Lógicamente, si los nacidos llegan a adultos en mayor número, la población crece, pero además, cuando pasan unos años, aumenta el número de mujeres en edad de procrear y, por tanto el número de hijos que en conjunto tienen aunque el número de hijos por mujer permanezca igual. Así se entiende que el aumento de la población haya sido exponencial.
  • Disminución de la natalidad.- En todos los países se ha comprobado que años después de que la población haya empezado a aumentar por el motivo anterior, comienza la natalidad a disminuir y se reduce el número de hijos por mujer. Con el tiempo esta disminución contrarresta el aumento de la esperanza de vida. A este proceso se le conoce como "teoría de la transición demográfica".
    La teoría de la transición demográfica suponía que la población volvería de nuevo a estabilizarse, pero se ha comprobado que muchos de los países que han disminuido su natalidad han pasado por debajo del índice de reemplazo, con lo que pueden entrar en lo que algunos llaman una "implosión demográfica". 
  • Desarrollo y pobreza.- Que las familias tengan menos hijos está muy relacionado con el nivel económico. Los pobres, especialmente en una economía agraria, tienen más hijos porque son para ellos fuente de riqueza -mano de obra para el trabajo agrícola- y de seguridad para el futuro. Con el desarrollo económico, la educación y la incorporación de la mujer al trabajo, el número de hijos disminuye.
    El paso de una economía rural a otra urbana también hace que el número de hijos por familia disminuya. Por una parte porque ya no son tan necesarios para el trabajo del campo y por otra porque la vivienda y las condiciones de vida en la ciudad dificultan la familia numerosa. 
  • Costumbres sociales y políticas demográficas.- La facilidad de las comunicaciones y la influencia de la televisión hacen que los modelos de comportamiento se imiten y contagien a todo el mundo con una facilidad inimaginable hace unos años. De esta manera actitudes divorcistas, abortistas, , permisivismo sexual y programas de control de la natalidad que favorecen modelos de familia con muy pocos hijos se han extendido por todo el mundo con gran rapidez. 
    Las políticas demográficas antinatalistas también han sido muy activas en los últimos decenios. Las ayudas económicas a los países en vías de desarrollo han estado condicionadas en muchas ocasiones a que pusieran en marcha programas de control de la natalidad. Grandes organismos internacionales han tenido como objetivo principal lograr que los países no desarrollados frenaran su crecimiento poblacional.

 

Población, Medio Ambiente y Desarrollo

Hay un intenso debate, de gran interés, sobre las interrelaciones entre población, deterioro del ambiente y desarrollo. Los puntos discutidos se refieren a: 

a) Capacidad de carga.- Se llama capacidad de carga de la Tierra o de un territorio a la población que puede sustentar atendiendo a sus necesidades mínimas. Es un concepto impreciso porque depende mucho de las tecnologías que se usen para explotar ese territorio, pero ha sido muy utilizado en el debate sobre población.

En los años setenta se hicieron varios informes con predicciones muy pesimistas sobre el futuro. El más famoso fue el titulado "Los límites del crecimiento" del Club de Roma (1972) en el que se pronosticaba un fin de siglo lleno de problemas: agotamiento del petróleo, insuficientes alimentos, etc. El error que cometieron este y otros informes similares fue calcular la capacidad de carga para el planeta sin tener en cuenta el progreso del ingenio y la ciencia que se ha demostrado el mejor recurso que el hombre tiene a su alcance. Las mejoras en la tecnología de cultivos, nuevos yacimientos de petróleo y de otros minerales, y muchos otros progresos, han hecho que nunca, hasta ahora, se hayan cumplido las numerosas previsiones catastrofistas que se han venido haciendo en los últimos siglos.

 

La capacidad de carga calculada por la FAO para varias regiones del mundo indica que los países del sudoeste asiático son los que pueden tener más problemas para sustentar a su población en el futuro. Aunque no hay que olvidar que todo hace suponer que, si no interfieren otros problemas como guerras o graves problemas políticos o sociales, el uso de nuevas tecnologías como la ingeniería genética permitirán enfrentarse con esa situación con éxito.

b) Crecimiento de la población y desarrollo.- A lo largo de la historia el aumento de la población siempre se ha considerado un bien. Era fuente de más mano de obra, más poderío militar y más influencia. También en la actualidad muchos países han aumentado su riqueza con el aumento de su población. Pero esto no sucede en todos. Nos encontramos dos situaciones:

Países con densidad de población muy baja pero con recursos naturales y con suficiente estructura social y educativa. Estas naciones no solo pueden aumentar su población sin problemas, sino que ese aumento favorece el desarrollo.

Países sin recursos o muy deteriorados por guerras u otros conflictos en los que el aumento demográfico agudiza la pobreza. Así, por ejemplo, varios países africanos, en la década de los ochenta -la llamada década perdida- aumentaron el Producto Nacional Bruto pero menos que el aumento de su población por lo que disminuyeron su renta per cápita. En bastantes casos la explicación hay que buscarla en actuaciones internacionales poco solidarias. La deuda internacional que tienen suele ser muy grande, dedicando algunos hasta la tercera parte y más de la riqueza que generan a satisfacer sus intereses. En otras ocasiones las tensiones entre las grandes potencias se trasladaban a guerras, revoluciones o violencia en esos países.

c) Crecimiento de la población y deterioro del medio ambiente.- El impacto sobre el medio ambiente se multiplica por dos motivos:

Por el crecimiento de la población, porque más personas suponen más consumo de recursos y mayor producción de residuos. Hay que entender que, ateniéndonos a la realidad tal como nos viene dada, la población crecerá lo previsto en los próximos 15 o 20 años con muy pocas posibilidades de cambio.

Por el crecimiento de un sistema de vida consumista y despilfarrador que cada vez produce más residuos y consume más recursos por persona. Como hemos visto, Estado Unidos, con el 4% de la población mundial, produce más del 20% del CO2, y el 20% de la población rica del mundo consume el 80% de la energía comercial y las materias primas, entre otros muchos ejemplos que podríamos citar. Resulta difícil imaginar que con el ritmo de consumo del ciudadano americano medio el planeta pueda soportar sin un deterioro gravísimo, , no sólo 11000 millones, sino ni siquiera los casi 6000 millones actuales, ni la mitad de ellos.

Así se entiende que en todas las últimas grandes reuniones internacionales sobre problemas ambientales haya fuertes tensiones entre los países ricos y los pobres. Los muy desarrollados quieren imponer medidas que protegen el ambiente, pero que dificultan el desarrollo de los pobres o les imponen modelos de vida no acordes con sus culturas. Los más pobres denuncian que el deterioro ambiental se debe principalmente al consumo y despilfarro de recursos de los más ricos y que son ellos los que tienen que poner los medios para frenar el daño ambiental. 

Análisis global de la población mundial

Reuniendo todas las ideas vistas en los párrafos anteriores se puede concluir: 

  • El crecimiento de la población mundial, que ha sido explosivo en el siglo XX, se está frenando más rápidamente de lo que nadie sospechaba hace unos años y, según estimaciones relativamente probables, se estabilizará en unos 11 000 millones de habitantes.
  • Las políticas globales de natalidad no tienen sentido ante situaciones que son totalmente diferentes en unos países y en otros. En algunos el problema es de excesivo crecimiento demográfico, mientras que en otros el problema es el envejecimiento de la población. Los gobiernos tendrán que adoptar las políticas más convenientes para su país, sin descuidar su responsabilidad ética y el respeto a las personas y a su libertad.
  • La reducción del daño ambiental global sólo puede venir por el desarrollo de una sociedad menos consumista y derrochadora, que aproveche los recursos con mucha más eficacia.
    Hay que lograr unos niveles suficientes de confort y bienestar para todos los habitantes de la Tierra. Los países ricos deben canalizar parte de su riqueza y su capacidad tecnológica para ayudar eficazmente a los más pobres. 

 

 

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